UNIDOS POR EL FLOW NO EL PAÍS!
EL ‘FLOW’ HACE LA UNIÓN
XAVI SANCHO 27/02/2009
Hartos de ver su nombre asociado a las secciones de sucesos, bandas latinas y jóvenes barceloneses se alían en un proyecto de hip-hop. Reivindican la auténtica naturaleza fraternal de Ñetas y Latin Kings, dos asociaciones culturales de pleno derecho en Cataluña.
Entran en una cafetería del barcelonés barrio del Born tres jóvenes. Uno es peruano; otro, ecuatoriano, y el tercero es nigeriano. Visten ropa hiphopera y se mueven con el tumbao que tienen los chulos al caminar, como cantaban Rubén Blades y Gato Pérez. Los camareros detrás de la barra se miran y, de inmediato, les inquieren: “¿Qué queréis?”. No es una pregunta de cortesía, es más bien inductiva. Detrás de los jóvenes entran en el bar dos barceloneses. Les saludan y se sientan con ellos en la barra. “¿Qué tomará el señor?”, le preguntan a uno de ellos, mientras miran de reojo a los jóvenes de la gorra y los pantalones cagaos. Los chicos no saben si quedarse, salir corriendo o vaciar los bolsillos sobre la barra y apoyar las manos donde todos puedan verlas. “Cinco cafés”. Al camarero no le salen los números. “Esto pasa bastante, pero uno se acostumbra, qué le vamos a hacer”, comenta Benny Bull Terrier, peruano de 18 años. “La policía agobia, pero yo sé que no he hecho nada. Al contrario de lo que mucha gente piensa, a mí los Ñetas me dieron estabilidad y responsabilidad, sentido común. Quiero dedicarme a la música y todo esto me ha dado la oportunidad de aprender mucho”.
“Hay que respetar. Y tener fe. Antes robaba. Hasta que entré en la organización”
El “todo esto” es Unidos por el Flow (UPF), una iniciativa nacida hace tres años en el barrio de Roquetas que está integrada por Ñetas, Latin Kings y jóvenes de la capital catalana. Esta aventura surgió como intento de atraer a una serie de inmigrantes hacia las actividades e instalaciones de un casal popular, que no eran nada aprovechadas por los recién llegados al barrio, en su mayoría suramericanos, que vagaban por parques y plazas. Pronto, los responsables de este equipamiento municipal descubrieron que lo que realmente interesaba a estos chicos era la música. Se organizó un festival en el que se produjo la primera aproximación entre Ñetas y Latin Kings, los dos colectivos alrededor de los que se encontraba la mayoría de estos jóvenes, muchos de ellos padres de familia, obreros sin tiempo libre o trabajadores en paro cuyos móviles ya tienen las llamadas restringidas, pues no se recargan desde hace meses. Muchos no pueden bajar hasta el Born para ensayar cada sábado porque no les llega ni para la tarjeta del bus.
Mientras las páginas de los diarios se llenaban de historias sobre ajustes de cuentas y demás tragedias de una inmigración mal asimilada, estos jóvenes se unían por el flow y ponían los cimientos para la recuperación de los valores esenciales del colectivo ñeta, surgido en 1979 en Puerto Rico —los Latin datan de la década de los cuarenta y su origen se halla en la ciudad de Chicago— con el fin de proteger a ciertos presos y dictar normas de comportamiento en las cárceles. El fundador, Carlos La Sombra, fue asesinado por el Grupo 27, otra banda formada en el penal y para nada dispuesta a abandonar sus actividades. Los Ñetas vengaron su muerte. Y el resto ya es historia. “Esto ha pasado mucho y sigue pasando”, comenta en el bar uno de los Ñetas, ecuatoriano, que mira hacia otro lado cuando se habla de crimen y baja la cabeza cuando la palabra venganza aparece en la conversación. Llegó hoy con un enorme sobre en el que se certifica oficialmente la conversión de Unidos por el Flow en asociación cultural. “La naturaleza de esta asociación no es la que defienden los que roban o matan. Éstos no son ñetas, han sido expulsados y duele que cometan actos violentos en nombre de la asociación”, insiste. La declaración parece haberle dolido. Hoy ya no volverá a hablar. “A mí me duele especialmente ver a gente que llegó aquí con sus padres, que hicieron un esfuerzo por darles mejor vida, y se dedica a delinquir”, interviene Bull Terrier, que se mueve como un rapero y habla como un profeta. “Hay que tener respeto. Hay que tener fe. Hay que creer en algo. Yo antes robaba, hasta que un amigo me habló de la organización, entré y empecé a entender mejor muchas cosas”. Desde el bando Latin Kings se insiste en la misma filosofía: “Quien mate o cometa un delito, ése no es un latin king; y si lo es, lo expulsamos, porque nuestra filosofía es de ayuda a la sociedad”, comenta el portavoz de la organización, King Manaba.
Entran en una cafetería de un centro comercial de Barcelona una brasileña de pelo revuelto y bufanda colorida y su amigo de Barcelona. “Estos chicos no son delincuentes, son jóvenes que han pasado por situaciones muy duras y que hoy comparten una pasión, que es la música, y son parte de algo, que es Unidos por el Flow”. Patú Antunes, periodista carioca de 35 años, es una de las fuerzas catalizadoras de este movimiento. Se implicó desde aquel primer concierto y afirma no haber visto en ningún momento ningún tipo de rencor entre Ñetas y Latin Kings. Ayudó en la confección de la obra de teatro que los chicos escribieron y estuvo allí cuando surgió la posibilidad de grabar un disco con el sello K Industria (lo han producido Ragatek y Dinky) y de editar también un documental sobre el movimiento, tan potente hoy que parece que los chicos están ya más identificados con UPF que con sus originarias bandas. “Las asociaciones locales nos han ayudado, pero ha sido difícil. La burocracia es complicada y los estereotipos han prevalecido. De cualquier modo, creo que esto en Madrid hubiese sido imposible, allí hay una cultura más de castigo que de integración con respecto a este tipo de colectivos”, opina. Y con la idea del arte y la creación como vehículos integradores y de las asociaciones culturales y de barrio como entes indispensables para convertir los espacios comunes en realidades compartidas, UPF podría ser tanto la cantera del hip-hop latino estatal como la refundación de los principios asociativos de estos colectivos.
www.unidosporelflow.org
**************
Publiquei na revista El Temps, daqui da Catalunya, na semana de 20/02/2008
Publiquei na Folha de S. Paulo, em 20/01/2008
A primeira matéria, que contextualiza a história, é do Rubens Valente. As seguintes são as minhas.
Família quer apurar morte de espanhol durante a ditadura
Ele morreu em SP; mistério durou 34 anos, pois familiares não haviam sido achados
Folha localizou uma filha, irmão e sobrinha; Miguel Nuet foi preso, mas não tinha ligação conhecida com organizações de esquerda
RUBENS VALENTE
DA REPORTAGEM LOCAL
O espanhol Miguel Sabat Nuet, 50, um vendedor de veículos que morava na Venezuela, foi preso em São Paulo no dia 9 de outubro de 1973 por uma equipe do DOI (Departamento de Operações Internas), órgão que combatia grupos de esquerda. O motivo da prisão foi “averiguação de subversão”.
Nuet não tem ligação conhecida -antes ou depois da detenção- com organizações de esquerda. Um mês e meio depois da prisão, ele apareceu morto numa cela. O motivo, segundo a polícia, foi “suicídio”.
A Comissão Especial de Mortos e Desaparecidos Políticos, criada em 1995, nunca acreditou na versão oficial. Durante 13 anos o caso permaneceu um mistério porque nenhum familiar fora encontrado.
Sem os familiares, a comissão não conseguiu exumar os restos mortais de Nuet, o que poderia derrubar a tese do suicídio. Passados 34 anos da morte, a Folha localizou na semana passada uma filha, um irmão e uma sobrinha de Nuet em Barcelona e Caracas que podem lançar novas luzes sobre o caso.
“Temos certeza de que o juiz [espanhol] Baltasar Garzón não deixará impunes os assassinos e buscará a justiça que infelizmente ainda não alcançamos”, disse a ativista Suzana Lisboa, ex-representante dos familiares na comissão, referindo-se ao juiz espanhol que declarou ao ministro da Justiça, Tarso Genro, que pretende investigar possíveis crimes cometidos por militares brasileiros durante a ditadura.
Nuet ganha importância pois é o único caso conhecido de cidadão nascido na Espanha morto em suposta tortura durante o regime militar brasileiro. Suzana levantou as principais suspeitas e protocolou na comissão um processo em nome de Nuet, hoje suspenso.
Na ficha que integra o dossiê de Nuet no Dops, a polícia escreveu um “t” maiúsculo, em vermelho, sinal característico dos fichados como “terroristas”. Em listas nominais de presos sob custódia do Dops, entre outubro e novembro de 1973, Nuet aparece relacionado à palavra “subversão”.
Foram encontradas duas cartas numa mala que estaria em seu poder na prisão. Numa delas, ele se declarou “socialista”, além de se dizer “perseguido” na Argentina em virtude de estudos teológicos.
Enterro
A guia de enterro emitida à época pelo Serviço Funerário indica que ele foi sepultado no terreno 485 da quadra 7 do cemitério Dom Bosco, num setor que ficou conhecido como a vala de Perus, no mesmo dia, 1º de dezembro de 1973, e ao lado de dois militantes de esquerda -Sônia Maria Moraes Angel Jones, 27, e Antônio Carlos Bicalho Lana, 24, ambos da ALN (Ação Libertadora Nacional).
Na vala de Perus, aberta em 1990, foram encontradas 1.049 ossadas de indigentes, presos políticos e vítimas de esquadrões da morte. A versão oficial sobre as mortes de Sônia e Lana dizia que eles foram baleados durante um tiroteio contra uma equipe de DOI.
Durante 20 anos, os familiares de Sônia, filha do tenente-coronel da reserva do Exército João Luiz de Moraes e ex-mulher do desaparecido Stuart Angel Jones, persistiram numa investigação própria.
Novos exames, realizados após a exumação dos corpos, realizada no final da década de 70, detectaram diversos hematomas e ferimentos nos dois corpos que não teriam aparecido no primeiro exame, co-assinado pelo médico legista Harry Shibata, o mesmo que assinou o laudo que indicava o “suicídio”, em 1975, do jornalista Vladimir Herzog, versão depois desmentida. Segundo o exame em Sônia e Lana, os tipos e a gravidade dos ferimentos não podiam estar relacionados a tiroteio.
Em 1992, o ex-sargento do DOI Marival Chaves revelou à imprensa e à comissão de direitos humanos da Câmara que Sônia e Lana foram executados a tiros após passarem por intensas sessões de tortura.
A reportagem localizou, no Arquivo Público do Estado de São Paulo, o último documento que mostra Nuet como um preso do Dops. A folha é datada de 27 de novembro de 1973, quatro dias antes do enterro de seu corpo. Ao contrário dos registros anteriores, no campo das “observações” aparece a expressão “expulsão”.
A persistir a versão do Dops, Nuet teria se matado quando havia a expectativa de que voltasse para a Espanha, onde nascera, em março de 1923, ou para a Venezuela, onde tinha três filhos e morava havia 23 anos.
Filha quer exumação do corpo para “saber o que aconteceu’
Familiares também rejeitam hipótese de suicídio
PATU ANTUNES
COLABORAÇÃO PARA A FOLHA, EM BARCELONA
“Nunca pudemos saber o que houve realmente com ele. Queremos esclarecer esse episódio e que se faça a exumação do corpo para saber o que aconteceu com ele na prisão.”
A afirmação é de Maria del Carmen Sabat, 53, filha do espanhol Miguel Sabat Nuet, localizada pela Folha na Venezuela, juntamente com Minerva Sabat, 73, sobrinha e uma das pessoas com quem ele mais tinha contato durante seus 23 anos de vida na Venezuela. “Nunca acreditamos em suicídio, mesmo porque em um dos documentos que vimos na Embaixada brasileira em Caracas constava que ele tinha fraturas. Para nós, Miguel foi torturado até a morte”, diz Minerva.
A hipótese de suicídio também é rejeitada pelo irmão de Miguel, Carlos Sabat, 78, e outra sobrinha, Carmen Francisco, 61, localizados pela Folha em Barcelona, cidade onde Miguel nasceu e de onde emigrou para Caracas por volta de 1950. “Não acreditamos nessa hipótese, ainda mais que falaram que foi com o cinto… Essa é a primeira coisa que tiram do preso, não?”, questiona Carlos.
Miguel foi preso em São Paulo em 9 de outubro de 1973. Segundo documentos do Dops, ele teria pulado de um trem em movimento, na estação Barra Funda, e deixado uma mala. Funcionários da empresa ferroviária chamaram a polícia e através do conteúdo da mala chegaram até ele. A família rejeita essa explicação.
“Como é que Miguel, um homem de 50 anos, ia pular de um trem em movimento?”, afirma Carlos. Minerva Sabat diz ter sido informada pela Embaixada brasileira em Caracas, à época da morte, de que Miguel foi preso ao voltar de Buenos Aires para Caracas. Ele teria sido revistado e em sua mala foram encontrados documentos que levaram à sua detenção.
Nos papéis, Miguel demonstraria ser comunista e ter sofrido perseguição da Igreja Católica -ele seria o autor de uma certa filosofia “Hectólogos para la Paz y la Fraternidad Universal”. A família não reconhece que ele possa ter tido militância política relevante.
Maria del Carmen, a segunda dos três filhos que Miguel teve na Venezuela e com os quais pouco contato mantinha, diz que seu pai sempre teve trabalho fixo e não era de conhecimento da família que ele pudesse estar envolvido com algum tipo de organização.
Mas alguns meses antes da viagem a Buenos Aires, Miguel teria confidenciado a Josefina Díaz, sua ex-cunhada, que o estavam perseguindo e queriam matá-lo. Naquele momento, Miguel teria problemas financeiros, o que dificultava sua fuga da Venezuela.
Para Carlos Sabat, Miguel foi a Buenos Aires e em seguida ao Brasil para tentar resgatar uma dívida contraída com sua família durante a Guerra Civil Espanhola (1936-1939).
Família distante
Segundo filho de uma família de cinco irmãos, Miguel não contava aos parentes na Europa detalhes da sua vida na Venezuela. Casado com Adoración Díaz, também de Barcelona, ele manteve um relacionamento distante com os três filhos, Lorenzo, Maria del Carmen e Miguel, por conta do divórcio pedido por ela.
“Quando eles se separaram, nós éramos pequenos, Lorenzo tinha 4 anos. Meu pai ficou muito chateado com a separação e depois disso nos vimos poucas vezes”, conta Maria del Carmen. Ela viu Miguel pela última vez aos 16 anos, em 1970. Miguel e Lorenzo o viram em 1971. Em 30 de novembro de 1973, provável data da morte, Maria del Carmen estava estudando na Inglaterra. A notícia chegou só 20 anos depois.
“Nós só soubemos da morte dele em 1992 ou 1993, minha mãe já tinha falecido também. Descobrimos porque fomos ao Ministério das Relações Exteriores, foi a idéia que nos ocorreu, pois ele era estrangeiro.”
Segundo Minerva, alguns anos antes de morrer, Miguel vivia com uma colombiana, a primeira a receber notícia da morte. Mas por não estarem legalmente casados, ela não pôde retirar documentos na embaixada brasileira em Caracas.
“Sempre quisemos saber o que aconteceu com nosso pai. Mas acho que tínhamos medo, não sabíamos por onde começar. Agora queremos que tudo se esclareça”, conclui Maria del Carmen.
“Miguel não tinha nenhuma atividade política”, diz irmão
Para Carlos Nuet, ele veio ao Brasil por causa de dívida que família contraíra com seu pai durante Guerra Civil Espanhola
“Acho que ele foi ao país com uma moça, eu diria que sua companheira era uma jornalista”, afirma a sobrinha Carmen Francisco
COLABORAÇÃO PARA A FOLHA, EM BARCELONA
Uma relação distante, mas alimentada pela possibilidade de reencontro. Quando o jovem Miguel Sabat Nuet deixou Barcelona para trabalhar na Venezuela, a Espanha vivia a ditadura franquista e tinha uma economia em frangalhos. Na nova vida, Miguel se casou, teve três filhos, se divorciou e, a partir daí, sua biografia começa a ganhar contornos imprecisos. A Folha localizou, em Barcelona, Carlos Sabat Nuet, 78, irmão de Miguel, e Carmen Francisco, 61, sobrinha.
FOLHA – Quando foi a última vez que o sr. recebeu notícias diretamente de Miguel?
CARLOS SABAT - Foi por carta, em 1960, aproximadamente.
FOLHA – E como ele estava?
SABAT - Ele escrevia pouco. E estávamos numa época de muito trabalho, com filhos, e a relação ficou um pouco distante. Ele me disse que havia feito um livro para a igreja e estava chateado porque disseram que havia copiado tudo.
FOLHA – Por que Miguel foi para a Venezuela?
SABAT - Ele estava solteiro e queria melhorar de vida.
CARMEN FRANCISCO - Naquela época tínhamos um tio lá. SABAT – Ele foi acolhido por esse tio. Tinha uns 26 anos quando foi para lá para trabalhar.
FOLHA – Em que atividade?
SABAT - Ele tinha carteira de motorista e, nas construções, quando chegou a Caracas, precisavam de gente para dirigir os caminhões de obras.
FOLHA – Como foi a vida para ele na Venezuela?
SABAT - Isso está um pouco vago. Ele se casou com uma moça daqui, que foi para lá, e com ela teve três filhos. Ela se chamava Adoración Diaz e já morreu.
FOLHA – Por que ele foi ao Brasil?
SABAT - Ver se podia recuperar algo da dívida que tinham contraído com nosso pai, ainda durante a Guerra Civil Espanhola [1936-1939]. Sei que encontrou essa família no Brasil, mas, claro, ele não tinha documento para comprovar a dívida.
CARMEN - Nos falaram que essa família era importante no Brasil naquela época. O tio que o acolheu na Venezuela nos disse para esquecer tudo. E acho que Miguel foi ao Brasil com uma moça. Eu diria que sua companheira era uma jornalista. Me lembro do tio ter comentado isso. Nas cartas que mandava para minha mãe, falava que sentia saudades, mas nunca explicava bem sua vida.
FOLHA – Quando vocês souberam da morte dele?
SABAT - Ao cabo de um ou dois meses.
CARMEN - Para mim, acho que foi depois. Porque no meu casamento, em 1975, eu queria muito trazê-lo da Venezuela para ver a cerimônia.
FOLHA – Vocês acreditam que ele pode ter se suicidado?
SABAT - Não.
FOLHA – Ele tinha alguma militância política?
SABAT - Não, Miguel não tinha nenhuma atividade política.
FOLHA – Vocês mantiveram contato com os filhos dele?
SABAT - Sim. Lorenzo e Maria del Carmen vieram à Espanha há alguns anos. Mas depois não tivemos mais contato.
FOLHA – Que medidas a família vai tomar a partir de agora?
SABAT - Para nós foi uma grande surpresa o que você nos contou. O que posso dizer é que do sangue do meu irmão, nós, irmãos e sobrinhos, não queremos nada, nenhum tipo de indenização. Mas quem tem prioridade para decidir sobre isso são os filhos do Miguel.
FOLHA – Como vocês se sentem em relação ao que aconteceu?
SABAT - Foi uma grande injustiça. Sinto dor e angústia por não ter podido ajudá-lo quando ele mais precisava de nós.
Publiquei no La Nación, 18/09/2007
Sin palabras
Los que disfrutan del silencio
Conciertos para oír la respiración, el corazón, el aire…
BARCELONA (Especial).- Shhh… Shhh… Poco a poco, un largo silencio se va instalando y el ruido queda cada vez más lejos, lejos, hasta que desaparece. La luna llena se vuelve asombrosa cuando ilumina paredes y calles de un pueblo medieval en la frontera entre España y Francia: aparecen sombras inéditas para los vecinos y asistentes al espectáculo. Puede ser que el aire tenga otro peso, que incluso uno oiga su respiración. Alguien muy concentrado seguramente se sorprenderá con los latidos de su corazón, con su capacidad de concentrarse en algo tan sencillo y raro a la vez. A los diez minutos, una voz, mezcla entre triunfo y alivio, informa: “Señoras y señores, éste ha sido el Concierto para apagar número 22 . Muchas gracias”. Sí, sí… Se trató de un concierto… de silencio.
Aplausos y comentarios entusiasmados se desatan en la mínima plaza de Maçanet de Cabrenys, un pueblo de 700 habitantes a media hora de Figueres, la pequeña ciudad famosa por su Museo Dalí. Enclavado en montañas, el pueblo atrae a aventureros y aficionados al turismo rural. Pero todos los veranos, desde hace una década, otra gente sube para participar del Maçart, un festival de arte contemporáneo. Fue allí, a fines de agosto, donde se presentó Tres, el del concierto silencioso.
Autodenominado “activista del silencio”, Tres es músico, performer y artista visual de múltiples expresiones. Lleva más de 20 años obsesionado por el silencio como expresión artística, y desarrolla proyectos difíciles de categorizar, pero muy fáciles de reconocer.
De su cabeza salieron conciertos silenciosos (músicos con instrumentos tocan piezas concretas sin que se oiga una sola nota), cócteles silenciosos (un petit comité con comensales callados), performances (como Tubas en el lago , una mezcla de esos instrumentos, mudos, naturalmente, con una sirena peligrosamente silenciosa), y los ya 22 Conciertos para apagar . Aunque Tres generalmente apaga salas, o algún edificio como máximo, en Maçanet tomó el desafío de apagar un pueblo entero, incluidas áreas privadas; borrachitos de un bar; niños, y una cabra rebelde.
Abandonarse a sí mismo
“Siempre confío en que el apagón va a funcionar”, dice Tres, con mirada confiada. Aparte de este tipo de acciones, produce también discos y obras llenas de vacío . Por ejemplo, fotos de iconos pétreos de la intelectualidad contemporánea, hábiles por desnudar el silencio, como Susan Sontag o Franz Kafka, ganan un baño de acrílico con impresión sobre papel debidamente agujereado. Vacíos milimétricos para museos y galerías. Para conocer su obra y pensamiento al detalle, www.elsilencio.com .
También la identidad de Tres está abarrotada de silencio. El muchacho se niega a posar con la cara descubierta o revelar su nombre de nacimiento. Ni su novia conoce ese detalle “trivial”, explica.
Su trabajo de extraer “capas de silencio”, de hacer percibir ese otro estado mental y sensorial (que no es el paraíso, sino la realidad quieta y silenciosa) suele provocar torbellinos de emociones y cantidad de pensamientos de todo tipo. “Me interesa el silencio en tanto hechos y acciones. Las palabras dejan de interesarme enseguidísima “, cuenta.
Para sumergirse en el mundo de Tres basta con abandonarse. O estar dispuesto a escuchar la música más allá del ruido, por ponerlo de una manera romántica. Lo que importa es lo que sigue: encantamiento y, no pocas veces, exasperación. ¿Acaso no era eso uno de los grandes propósitos del arte?
Un muchacho muy callado
La primera vez que se encerró en una cámara anecoica (una sala capaz de impedir la reflexión del sonido), Tres oyó los zumbidos de sus oídos, que hacía muchos años habían sido forzados a una carga excesiva de ruido. Ese zumbido no le impidió escuchar el silencio. Eso fue en 1997, y el muchacho ya llevaba tiempo persiguiendo el silencio y sus posibilidades en el arte.
En 2002, Tres hizo un memorable concierto silencioso en pleno casco antiguo barcelonés, con la Banda Municipal y un programa de tres piezas, una de su autoría, la Marsellesa y Marche pour la céremonie des Turcs . Entonces siguió un disco ¡silencioso! Dodecamut , registro estimulante para la imaginación, en el que se oía la respiración de los músicos.
Sólo este verano europeo, Tres estuvo, además del festival de Maçanet, en otro en el castillo de Kendal, Inglaterra; abrió una exposición en París; el sábado llevará sus tubas y sirena al Parque del Retiro, de Madrid, y el lunes se presentará en Barcelona con otro concierto silencioso, Kakua y Kántor , con coro también silencioso y la idea del sonido del mar de la ciudad.
“Sobre el silencio, no puedo decir nada. Prefiero guardar silencio. No hay respuesta”, dice Tres. Y se queda callado.
Publiquei na Veja, 25/08/2007
Vou de bicicleta
Prefeituras européias interligam ciclistas
ao sistema de transporte público e sem
querer inventam uma moda de verão
Patu Antunes, de Barcelona
Barcelona, a cidade cosmopolita e agitada da Espanha para onde afluem os jovens e modernos do mundo inteiro, é feita quase toda de subidas, descidas e, na parte mais antiga, ruelas tortuosas. Nesse pouco propício cenário, o sucesso do verão é a bicicleta de três marchas, vermelha e branca, que compõe a frota do Bicing, a mais nova alternativa de transporte público da cidade. O Bicing foi inaugurado pela prefeitura há cinco meses, sem nenhuma campanha publicitária, e previa num primeiro momento ter 15.000 usuários inscritos para as 1.500 bicicletas disponíveis. Em cinco meses de vigência, chegaram a 90.000 as pessoas cadastradas, sendo 20.000 usuários diários, e o sistema não está dando conta da procura. “No começo sempre tinha bicicleta sobrando. Agora não dá para sair de casa esperando encontrar alguma disponível na estação mais próxima”, lamenta a advogada Núria Solé, 46 anos, ciclista pioneira. A descoberta da bicicleta como transporte público começou a se difundir por cidades européias, aproveitando o calor do verão no Hemisfério Norte. Em julho, a onda chegou a Paris, com adesão retumbante: em um mês, amealhou mais de 1 milhão de inscrições de pessoas interessadas em pedalar as 11.000 bicicletas disponíveis.
Na Espanha, o serviço foi implantado em mais de vinte cidades. Em Barcelona, os interessados se cadastram via internet, deixando nome, endereço e número de cartão de crédito para pagamento da taxa básica anual de 24 euros (percursos acima de trinta minutos são cobrados à parte, numa tabela progressiva), e recebem um cartão magnético de acesso aos “pontos” de bicicleta, num total de 120, sempre ao lado de saídas do metrô e paradas de ônibus. É só entrar, pegar, usar e devolver em outro ponto. O serviço funciona sem interrupções às sextas e aos sábados e das 5 da manhã à meia-noite nos outros dias. “O Bicing é um complemento, para ser usado com outros meios de transporte. Funciona bem justamente porque é rotativo, ou seja, todas as bicicletas são de todos”, explica Ramón Ferreiro, porta-voz da Barcelona Serveis a la Mobilitat, órgão que administra o serviço. Das quatro zonas em que Barcelona se divide, três ficam em áreas de ladeiras e apenas uma está no nível do mar. A casa da professora de música Marina Cuj, 31 anos, em Les Corts, no extremo oeste de Barcelona, é vizinha a uma estação de metrô. Mesmo assim, Marina diz que usa as bicicletas públicas pelo menos três vezes por semana, quando já está no centro e quer chegar à orla ou precisa circular pelas ruelas estreitas da parte antiga. “De bicicleta, chego a evitar até três baldeações de metrô”, contabiliza. A prefeitura planeja, até o fim do ano, aumentar o número de bicicletas para 3.000 e o de pontos para 200. “Antes de crescermos mais, vamos ver como as pessoas vão se comportar no inverno”, diz Ferreiro – o frio, a poluição e os motoristas de carros, não nessa ordem, são inimigos naturais dos ciclistas.
Na França, onde o ciclismo é esporte nacional, a cidade de Lyon foi a pioneira no serviço público de bicicletas. Em 15 de julho último, Paris inaugurou o Vélib (de vélo, bicicleta, e liberté, liberdade), que já nasceu grande: 750 estações para suas 11.000 bicicletas cinzentas um tanto feiosas, mas que ganham um charme especial quando conduzidas por usuárias com o inconfundível chic français. Até o fim do ano, o sistema deve chegar a 1.450 pontos e 20.600 bicicletas. Como é da tradição francesa, o serviço demanda uma burocracia algo puxada: os usuários precisam preencher um formulário e entregá-lo nos postos autorizados, onde pagam ou a taxa anual (29 euros) ou o custo de um único uso (a primeira meia hora é grátis) e saem com o cartão correspondente. O Vélib funciona 24 horas por dia, sete dias por semana, e virou a alternativa de transporte dos jovens de madrugada – da 1 em diante é “hora do rush” de bicicletas. Há normas rigorosas, como só circular em avenidas largas, que são invariavelmente descumpridas; as principais reclamações de pedestres e motoristas são que ciclistas não param em sinal vermelho (71%), não utilizam nenhum tipo de iluminação (51%) e andam na contramão (29%).
O serviço de bicicletas públicas não é uma novidade em si, mas a diferença agora é a preocupação em integrá-lo à rede de transportes. Em matéria de facilidade, nenhum sistema recente ganha do implantado em cinco cidades alemãs pela estatal de transporte público Deutsche Bahn. Não há estações fixas, e o ciclista (previamente cadastrado) deixa a bicicleta em qualquer lugar e digita no celular um código que bloqueia a roda traseira. O próximo usuário chega, solicita no celular o código de desbloqueio, digita-o numa tela de plasma instalada na bicicleta, destrava-a e vai embora. Aderir custa 5 euros e cada minuto de uso, 8 centavos, com o limite de 15 euros por 24 horas ou 60 euros por uma semana – os preços “cheios” são salgados justamente para forçar a rotatividade. Até agora, em todas as cidades os casos de vandalismo têm sido mínimos.
Mão na roda
Inaugurado no fim de março, o Bicing pôs a população de Barcelona para pedalar. Alguns números do novo serviço público
BICICLETAS
1 500 (3 000 até o fim do ano)
PONTOS
120 (200 até o fim do ano), ao lado de estações de metrô e ônibus
INSCRIÇÃO
Pela internet. O usuário se identifica, fornece o número do cartão de crédito e recebe um cartão de acesso pelo correio
INSCRITOS
90 000
TAXA ANUAL
24 euros (percursos de até 30 minutos)
Publiquei no jornal La Nación / Argentina – 25/07/2007
Hay sorpresas en las calles europeas
El grupo Gob Squad une teatro y cine para salvar las ciudades
BARCELONA (Especial).- Un transeúnte despistado no puede creer lo que ve: alguien medio humano, medio conejo, cámara en mano, que se graba en medio de la calle mientras dice, a toda prisa, un texto incomprensible un poco en inglés y otro en sabe Dios qué. ¿El colmo del egocentrismo nihilista? No, sencillamente un ejemplar no fraudulento y emocionante del arte posmoderno en forma de teatro-cine.
Para seguir el tema, habrá que pensar en dos nociones de espacio-tiempo. Una es el hombre-conejo al que un peatón ve en la calle, a las 9 de la noche, en un verano insípido de una ciudad europea, Barcelona en este caso. Otra es el hombre-conejo y otros tres compañeros de él, una fiera, un gato y un gallo, cuyas acciones la gente sigue a través de cuatro pantallas gigantes, al aire libre, minutos después. El enlace entre los dos tiempos se da porque se trata de una película de ficción-realidad hecha con cuatro cámaras ininterrumpidas y simultáneas por las calles de una gran ciudad. El argumento que detona la acción es ficción (hombres-conejo no existen). Pero lo que dice la gente que se encuentra casualmente a su paso con estos mutantes, eso sí no podría ser más verdadero.
Luz, cámara, acción
La alocada película resulta de la actuación e improvisación de Gob Squad, un grupo anglo-alemán con base en Berlín, célebre por obras que mezclan performance, teatro y cine con pizcas de drama y fina comedia. Sin embargo, su mayor logro está en convertir la banalidad en poesía. O, en el otro extremo, el arte con pretensiones filosóficas en arte digerible por las emociones.
“Siempre estamos interesados en la realidad, pero en los momentos creativos de la realidad, en el arte del momento”, cuenta Bastian Trost, uno de los seis actores del grupo, tras la presentación para 4000 personas en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, durante el festival de artes escénicas y visuales Inn Motion. El barrio de la aventura fue el Raval, símbolo del conflicto entre la nueva y la vieja Barcelona (turistas versus el vecindario de toda la vida, graffiteros versus camiones de la limpieza, galerías de arte versus gente que lucha para no ser desalojada de su departamento, etcétera).
¿Quién necesita un héroe?
El proyecto Super Night Shot barre las calles con cámaras durante una hora para hacer una película en la que el héroe tiene la misión de salvar la ciudad, ayudar a su gente y, ¡chan!, traer el amor a los corazones de este microcosmos efervescente. Trost hace de héroe, algo frágil y adorable en su torpeza, mientras sus compañeras aportan otros trabajos cinematográficos. A una le toca buscar locaciones; a otra, el casting (es decir, buscar para él una heroína con la que pueda vivir un gran romance), y a la tercera, hacer publicidad del héroe que va a dar color a la vida de la muchedumbre.
“¿Puedo ayudarte en algo? Si necesitas ayuda, ¡aquí estoy para salvarte!”, le dice el héroe a todo el que va encontrando por el camino. En un primer momento, muy pocos dicen que necesitan la ayuda de alguien que nunca han visto y que encima va con una cámara encendida (y a veces saca un paraguas para bailar sin lluvia o se pone su máscara de conejo de Alicia en el país de las Maravillas ). Pero, poco a poco, surgen las primeras interacciones . Unos chicos, por ejemplo, le piden plata. Una chica, un beso. Un vendedor de rosas no le pide nada, sino que le da una sonrisa cómplice (¿de la soledad de la vida urbana? ¿del aprecio a las lindas cosas como las flores?).
“Siempre me sorprendo de lo abierta y honesta que la gente es con nosotros”, comenta Trost. Durante una presentación en Oslo, el héroe se encontró con un hijo y su madre. El joven dijo que lo que más necesitaba era que su madre dejara la adicción a la heroína. ¿Silencio? ¡Qué va! “El me hablaba de un problema tan grande que nos llevaba a un choque de dimensiones. ¿Qué podíamos hacer? Fue cuando la madre me abrazó. Fue tan dulce…”
http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/espectaculos/Nota.asp?nota_id=928588